Ficción

Este mundo tan poco sensual que no pudo aliviarme

IMG_20150712_193115

Fueron nuestras rodillas las que empezaron a rozarse. Tirados en el sillón, esperando, sin hablar y mirando la nada. Luego nuestras pantorrillas se juntaron, de a poco, hasta volcar el peso de una en la otra, mutuamente. Brazo contra brazo, escuchábamos nuestras respiraciones, nuestros pulsos. Antes de continuar en esa escena estúpida, me recosté y apoyé mi cabeza en su ombligo. Entonces lo noté, apenas, cerca de mi frente. Giré y comencé a acariciarlo. A él le gustó. Se desabrochó el cinturón, el botón del jean, metí mi mano en él. Lo ayudé a bajarlo, me arrodillé y justo cuando lo tuve tan cerca de mi boca, recordé quién era el idiota de su dueño. Apoyé mi mano en su rodilla para levantarme, tomé mis cosas y salí.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s